Lombrices
El resguardo Coropoya fue fundado por familias pertenecientes a los clanes Cɨnenɨ, Jificuenɨ y Uiyuenɨ; sin embargo, según los actuales habitantes del resguardo, ya no quedan personas del último de estos clanes dentro de la comunidad. En total, son nueve los clanes presentes en el territorio, todos ellos descendientes de La Chorrera. Actualmente, se encuentran los clanes Caimo, Canangucho, Culebra y Tabaco, además de un grupo de personas mestizas y campesinas que también habitan en la zona.
Al describir la composición de los clanes del resguardo, resulta fundamental tener claridad sobre la correcta acentuación y escritura de los nombres reales de estos linajes, ya que durante la evangelización, los misioneros capuchinos sustituyeron los nombres tradicionales por apellidos de origen español. La congregación de los Terciarios Capuchinos tenía como objetivo evangelizar a los pueblos indígenas, bajo la creencia de que eran "almas perdidas" entregadas a prácticas como la brujería. Esta visión justificó la imposición de un estilo de vida ajeno a sus costumbres ancestrales.
Durante ese proceso, se les obligó a usar ropa, ya que la desnudez era considerada inapropiada según los valores cristianos. También se les prohibió hablar su lengua materna, limitando gravemente la comunicación entre generaciones y dificultando la transmisión de los conocimientos tradicionales. En esencia, la finalidad de esta congregación fue ejercer dominio cultural y sustituir sus formas de vida por costumbres europeas.
A pesar de la imposición histórica de costumbres ajenas, la comunidad ha logrado mantener sus propias tradiciones, así como sus usos y costumbres ancestrales. Aunque formalmente poseen apellidos de origen español, sus miembros continúan aferrándose a la conservación de los clanes a los que pertenecen. Además, aún preservan su lengua originaria, con sus respectivos dialectos Mɨka y Nipode, como parte esencial de su identidad cultural.
En esta comunidad la pesca se realiza de manera artesanal y lo que se recoge es de subsistencia para las familias de la comunidad.
Dentro de la actividad pesquera se acordó no usar veneno en las quebradas y lagunas. Adicional, el pescado se usa para consumo y no comercialización.
Se usa para la caza y la pesca, en general para nuestra subsistencia. El caño Coropoya se encuentra en un buen estado ya que cuenta con una moya para cuidar y usar el agua de manera apropiada.
Es indispensable que nos fortalezcamos en el manejo y el saber sobre las artes tradicionales de pesca, en los ríos y las lagunas; anteriormente se pescaba con Naza, pero en la actualidad se utilizan métodos de pesca más actuales como como la malla, el anzuelo y la flecha, los cuales debemos usar con cuidado y consejo de nuestros mayores y mayoras.
El agua cumple un papel importante en la comunidad, pues de quebradas, caños y ríos la toman para satisfacer labores diarias y de allí sacan los peces que consumen.
Nuestro resguardo tenemos unas normas para el manejo del territorio que nos ayudan a mejorar y armonizar para el bien vivir de nuestra comunidad, por medio del reglamento
interno y la legislación indígena. También contamos con normas y multas para el cumplimiento de este reglamento interno que nos orienta. Estas normas administrativas se relacionan con el manejo a nivel tradicional desde el consejo.
Nosotros como indígenas les esperamos siempre desde el espacio de mambeadero enviándoles bendiciones a cada una de las formas de trabajo que se tengan en la comunidad:
El territorio (Kainazaru) según su cosmovisión es uno de los componentes más importantes ya que es un espacio en el que habitaron sus ancestros y donde se desarrolla su cultura y subsistencia.
Cerca de la comunidad se encuentran algunos cuerpos de agua que se reconocen como zonas importantes para las actividades diarias.
Dentro del calendario ecológico se reconoce en abril la reproducción de los peces Chamu JƗbƗarui.
La economía propia de la comunidad de basa en la producción de frutas tradicionales, como el Cucuy, guacurí, uva y piña. En la chagra sembramos nuestros alimentos como el plátano, yuca, piña y árboles frutales. De la chagra nos alimentamos, enseñamos, aprendemos, es un lugar de poder y conocimiento para el manejo ancestral del territorio.
Desde la antigüedad, en la maloca nos reunimos con los abuelos conocedores para fortalecer el legado de los ancestros. También en las casas cada padre y madre enseña en la chagra, que es el lugar donde se le enseña al niño y niña a sembrar. En el monte es donde los abuelos recibían sus poderes.
El agua es muy importante para nosotros porque la tomamos todos los días del caño y nos sirve para bañarnos, lavar y para el hogar. De la laguna sacamos el pescado para el consumo.
La selva nos provee de sombra y de agua. Formamos nuestra chagra de la selva para sembrar nuestros alimentos. También están los salados para la casería y cuidado porque son un sitio sagrado, las frutas silvestres son alimento.
A continuación, usted encuentra tres tipos de reportes con los que las comunidades pueden conocer: